TODAVÍA NO ES NECESARIAMENTE EL FINAL
Por experiencia propia sé lo decepcionante que puede ser confiar en el Señor y, aun así, ver que todo parece haberse perdido. Que las puertas se cierran, que los sueños mueren, y que la derrota final se asoma sin que nada ni nadie pueda evitarlo.
Pero quiero que sepas algo importante: eso que parece el final, no es necesariamente el final. Dios tiene la última palabra, y muchas veces lo que parece una derrota es solo la preparación para algo más grande.
"Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis."
— Jeremías 29:11
Piensa en José. Fue vendido por sus hermanos, esclavizado, acusado falsamente y encarcelado. Todo indicaba que su vida había terminado en fracaso. Pero Dios tenía un plan que José no podía ver en medio del dolor. Lo que parecía el peor capítulo de su vida resultó ser el camino hacia su propósito más alto.
Tal vez hoy estás en tu propio pozo. Tal vez sientes que Dios te ha olvidado. Pero quiero recordarte: el mismo Dios que estuvo con José, está contigo. No permitas que la desesperación te robe la esperanza. Tu historia no ha terminado. Dios tiene un plan, y ese plan incluye tu restauración.
Todavía no es necesariamente el final. Mantén tu fe. Mantén tu confianza. El Dios de los imposibles sigue en el trono.
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